Medita en ello

Colaboración de Jesús S. Herranz, Facilitador de meditaciones formado en India, especialista en anatheóresis y colaborador Artist Trainer.

Cuando escuchamos cualquier palabra, la tendencia es a interpretarla según lo aprendido y según la situación. Con el término meditación es fácil caer en esa trampa y la confusión que se genera al buscar “formas de meditación” suele disuadir a muchos de profundizar en el concepto primordial.

Aquí no vamos a hablar ni de los orígenes de la meditación ni de las miles de técnicas y filosofías ligadas a ellas, más bien intentaremos dar una visión mucho más práctica de lo que podemos conseguir con algunas de esas técnicas y trabajos que durante milenios se han practicado y experimentando, aunque sea inevitable mencionar algunos autores y técnicas.

Independientemente de cómo elijamos vivir esta existencia aquí en la Tierra, en algún momento todos nos cuestionamos grandes preguntas: ¿De dónde procedemos? ¿Cual es muestro papel en el gran teatro del mundo? ¿ Cómo es el funcionamiento de nuestro cuerpo internamente?, ¿Qué pasa en nuestra mente para que los condicionamientos sociales me hagan mostrarme como los demás quieren y no cómo yo siento que soy? ... y es aquí en el campo de todo lo que creemos desconocido donde la meditación nos puede ayudar a despejar la mayoría de esas preguntas.

Dejemos por unos instantes la mente vacía de pensamientos, sin luchar por apartarlos, simplemente observando los espacios de vacío y silencio que hay entre uno y otro...., ya está; eso es meditación; el lograr que esos espacios, esos vacíos de silencio se alarguen y sean cada vez mayores, y desde ahí, desde ese silencio y vacío acceder al punto dese el cual el Universo empieza a resonar con lo que eres y mostrar lo infinito de ti y la vasta multidimensionalidad del ser.

Si es así de de sencillo, no tenemos que estar fijando nuestra atención en nada exterior o imaginándonos preciosas esferas llenas de luces y colores; algo muy bonito y beneficioso, pero que no es meditar, sino poner la atención en otro lado. Muchas de la técnicas de meditación de nuestros días tienden a que pongamos nuestra atención en un sólo objeto o espacio. Es normal para empezar a manejar nuestra atención que normalmente suele estar en mil sitios a la vez y nunca donde queremos realmente que esté. Pero una vez dominemos la atención, tenemos que apartarla para que esos espacios de silencio y vacío lleguen y se instalen en nuestra conciencia.

Medita en Ello. Cuando alguien nos dice esta frase, pocas veces nos paramos a explorar el significado de esas palabras. Si no sabes como actuar con algo, que decir o como expresarlo: Medita en Ello...., sí, porque en un estado de meditación, puedes intuir o ver las respuestas mas fácilmente, y lo puedes hacer porque las respuestas ya están en ti. Así es, una de las principales virtudes de la meditación es que nos conecta con nuestro ser, con la sabiduría adquirida en todos los aprendizajes , nos conecta con todo aquello que hay fuera en el Universo y dentro de nuestro Universo; que no es mas que un juego de reflejos....

Medita en Ello. Sí, Medita, vacíate de pensamientos, comparaciones, condicionamientos y ego; la respuesta llegará clara y nítida, sentida, vivida y configurada para que te potencie en todos los niveles. Medita el Ello, da el paso, permite que la energía se manifieste en ti y te llene de ésa sensación de paz, de tranquilidad, de amor y de sentirse uno con el infinito, con Ello.

Desde Budha y su meditación Vipassana hasta Osho y su Dinamic Meditation, pasando por técnicas grupales como la meditación transcendental, tenemos a nuestro alcance más de cinco mil técnicas de meditación catalogadas o registradas como tal, y sería muy costoso el poder acceder a practicar todas, para finalmente darnos cuenta de que nos dirigen a lo mismo. La diferencia entre ellas es la interpretación y la experiencia de vida de cada uno de los creadores meditadores y ,que al ser nosotros seres únicos y diferentes a esos creadores, quizás tengamos que recrear o modificar ésa técnica para que se adapte a nosotros y a nuestro momento de vida. Pongamos como ejemplo las meditaciones guiadas que normalmente nos llevan al mismo sitio una y otra vez, cuando las meditaciones guiadas jamás fueron iguales, pues ningún momento es igual al otro y tu no eres igual ahora que ayer. El beneficio de estas meditaciones, cuando se hacen en función de las necesidades de la persona o del grupo en particular, es que nos intentaran aportar aquello que necesitemos en ese momento, las visualizaciones y sensaciones serán acordes con nuestra energía en ese instante e intentarán resolver o hacernos comprender el proceso por el que estamos pasando.

Por lo tanto, en meditación no tenemos que seguir con una técnica para toda la vida, la técnica hay que integrarla y luego abandonarla para permitir que surja espontáneamente cuando lo necesitemos.

Atit Orión Jesús. 

Facilitador de meditaciones.Anatheorólogo.Artist trainer.